lunes, 30 de junio de 2008

La alegría - السرور


as-surūr. Hablando de gente de bien y trabajos serios me he acordado de un héroe personal: Matt Harding.

Imaginaos que nacéis en Connecticut y no sabéis bailar. Para no quedar muy en ridículo, intentáis imitar siempre el baile de los niños de 3 años y convertís eso en una seña personal por la que os reconocen amigos y familiares: Matt y su baile chorra. Os dedicáis a hacer juegos de ordenador, pero os vais sintiendo más y más enclaustrados: la casa, el coche, el trabajo, el coche, la casa, el coche, el trabajo,…; así que cuando un amigo os propone trabajar en Australia os liáis la manta a la cabeza y hale, a la tierra de Oz.

No es que el choque cultural sea muy apabullante, pero descubres que allí la gente ahorra y se dedica a tener meses sabáticos viajando por muy poco dinero por todo el mundo. Decides hacer lo mismo y, mientras estás con un amigo en Vietnam, éste te dice: Matt, ¿por qué no te grabo haciendo tu baile chorra con un paisaje chulo al fondo? Así luego cuelgas el vídeo en Internet y tus familiares y amigos saben dónde estás.

Haces el vídeo en ese viaje y lo cuelgas en una página llamada Where the Hell is Matt? (¿Dónde coño está Matt?). Se va haciendo famoso en Internet y, de repente, de entre los cientos de correos que te llegan al día, te fijas en uno: la empresa Cadbury quiere promocionar un nuevo chicle y te financian un viaje por todo el mundo en 2006 sin interferir en tu modus operandi, a cambio de que digas al final que te lo han patrocinado ellos, sin más restricciones. Éste fue el resultado:


Para que veas, amigo Juan, que hay gente que vive y entiende la vida mil veces mejor que tú y que yo. Dos años después, la misma empresa te patrocina otro vídeo, en alta definición y formato panorámico. Los paisajes del mundo están muy bien, pero ahora decides centrarte en la gente, y te sale esto:


Como bien dice K, la alegría en África tiene otra textura…



Enlaces:

9 comentarios:

K dijo...

Gracias, hombre, ya me has alegrado la tarde.

Después de ver al amigo Matt, le entran a uno aún más ganas de salir por ahí, de ver mundo, de abandonar los microtrayectos rutinarios y grises agotados.

Así que vete a las islas o a Brunei, o a donde picó el pollo y allá que iremos a visitarte y tomárnoslas bailando como haga falta.

K dijo...

Vaya, te digo lo de las islas y al día siguiente ya te has liado la manta a la cabeza.

ENHORABUENA, Potato.

:o)

Paul Spleen dijo...

Si es que la insularidad me pierde. En fin, tendré que aprender a hacer papas arrugás…

chexpirit dijo...

Papas arrugás parecen mis genitales recubiertos de mis escrotos, que yo tengo varias capas.
El señor Matt es un privilegiado, un nómada, un apátrida (en el buen sentido de la palabra, si es que existe), un monstruo, un fuera de serie, y por lo que parece tú vas a empezar a seguir sus pasos. Esperamos vídeos tuyos bailando como un capullo allá donde fueres, haz lo que vieres.

a dijo...

Ummmm... Voy a tirar la piedra contra la vidriera, a ver qué pasa: ¿qué mérito tiene Matt? ¿Cuál es el punto heróico? Lo que tiene mérito es levantarse todos los malditos lunes por la mañana para ir a currar porque es lo que uno tiene que hacer (sí, sí, es lo que uno tiene que hacer, para si mismo y para los que le rodean); y lo heróico es hacerlo con gusto aunque a veces cueste muchísimo esfuerzo. De hecho, me atrevo a decir (aunque hablo desde la teoría ya que no lo he probado) que sabe mucho mejor pegarse un viajazo después de currárselo, que dedicarse a dar vueltas por el mundo sin fin ni motivo...

Ale, he dicho.

A

K dijo...

A,
no nos engañemos, ir a currar todos los días no es heroico, es patético.

:o)

chexpirit dijo...

Matt tiene de heroico ser una persona libre, o al menos parecerlo. El hecho de viajar por todo el mundo es una hostia en la cara a todos los que nos creemos que con nuestro trabajo de mierda somos el centro del universo. Yo lo veo así XD

Agustín dijo...

Aprovechando que el creador está de exámenes, le voy a meter el comentario doblao.

Conozco a un personaje que tiene previsto darse un año sabático para ver si con doce meses de tiempo libre, realmente se sabe qué hacer con todo ello. Todos responderéis que sí, pero...

Hablando de Matt: libre el primer año, pero ¿no creéis que a partir del primer año ya no era tan libre al estar subvencionado por Cadbury (prima de Angela)? Partiendo de que a mí todos los vídeos suyos me transmiten alegría.

P.D. ¡Creador! Ánimo, que ya solo te falta un empujón.

Alejandra dijo...

Me tenía yo que hacer un vídeo de estos, ahora que caigo...
Y que me patrocine Evax, o así.

Un beso.