martes, 30 de diciembre de 2008

La extrañeza - الغربة

al-gurba. A, corresponsal de este blog allende el Atlántico, dixit:

Me suena que esto ya lo escribí o lo hablé con alguno de vosotros. Tal vez me equivoco. El caso es que, en el extranjero, uno se siente extraño. No me refiero a que se eche de menos el hogar o la ciudad, que también, sino a esas cosas que aunque son iguales que en España, son ligeramente distintas. Llevo un año en Nueva York y me refiero a esto: los edificios siempre tienen puertas giratorias; muchos coches tienen los intermitentes de color rojo; para abrir las puertas, hay que girar la llave hacia el otro lado; en los ascensores, el nivel del suelo siempre se indica con una estrellita junto al botón correspondiente; cuando vas conduciendo, los semáforos están en el extremo más alejado del paso de peatones, no justo antes; las tarjetas no se meten en los cajeros automáticos, sino que se pasan por un lector; los archivadores tienen tres agujeros, ni dos ni cuatro; en las cafeterías siempre hay botes con canela; los quioscos no existen, las farmacias tampoco; y la mayoría de los coches que uno ve por la calle son de marcas totalmente desconocidas.

Al principio es fácil desconcertarse cuando vas al supermercado y cuesta encontrar lo que quieres, bien porque aquí el envase es distinto o bien porque el producto que buscas no se vende en supermercados. Ninguna de esas cosas alteran la vida cotidiana, pero al andar por la calle, al entrar a un edificio o llegar a casa, te sientes un poco desplazado, fuera de lugar, y no puedes olvidarte de que no eres de aquí.

5 comentarios:

K dijo...

Y puede que al volver, al ser avasallado por lo familiar, tenga uno la sensación de que ahora también ha dejado de ser de aquí.

También A, pero Mutis, escribió en Exilio

<<...
Y es entonces cuando peso mi exilio/
y mido la irrescatable soledad de lo perdido/
por lo que de anticipada muerte me corresponde/
en cada hora, en cada día de ausencia/
que lleno con asuntos y con seres/
cuya extranjera condición me empuja/
hacia la cal definitiva/
de un sueño que roerá sus propias vestiduras,/
hechas de una corteza de materias/
desterradas por los años y el olvido.>>

Agustín dijo...

¿Ésta es la portada del último disco de Alejandro Sanz?

K, en "lo familiar", incluyes "lo amical", ¿no?

Por cierto, ¿es que en este post no se va a hablar de los váteres de Berlín?

P.D.: Creador, ¿has visto que termino el año sin puntos en final de frase?

Anónimo dijo...

K, totalmente de acuerdo con lo que dices.

Blogger, gracias por rescatar mis moñadas ;) Y por la foto, que está muy chula, aunque parezco uno de los malos de Matrix saliendo a comprar el pan un domingo por la mañana.

Por cierto, ¿dónde paras?

a

Alejandra dijo...

Donde esté, deseo que haya empezado el 2009 con buen pie.
Saludos surtidos.

Anónimo dijo...

Gracias, Alejandra! Igualmente

a