jueves, 2 de octubre de 2008

La compra - الشراء

aš-širā’. Amigos, la situación es terrible. Que me ponga unos guantes de goma, meta la mano en el agua del retrete y limpie los bordes del sifón por dentro con una bayeta, pase; que me tenga que limpiar toda la cocina rascando grasa de los azulejos y lanzando chufletazos de limpiahogar a diestro y siniestro, pase; que acabe en el Ikea comprando una lámpara Duderö por 9,99 € (y las galletas), pase; que tenga que recorrerme una calle principal de Santa Cruz con un cesto de ropa recién comprado, repleto de bolsas del Mercadona, pase. Hasta ahí, bien.

Pero que esta tarde, al ir a pagar en el Domti, me haya dado cuenta de que mi compra consistía en:

  • un periódico;
  • una almohada;
  • plastilina; y
  • una escobilla;
es cuando menos para preocuparse, para preguntarse cómo ha llegado uno a semejante situación. Me he pasado la mano por la cara con tedio y he mirado hacia los lados en busca de un leño al que aferrarme para no creerme marujo, para no saberme y confesarme marujo. La respuesta estaba sobre la estantería a mi izquierda, con nombre de detergente:


Cuando llegó a su casa y observó la tarjeta que había en su llavero, dos lágrimas perfumadas de ginebra le resbalaron por las mejillas; pero ya todo estaba arreglado, todo alcanzaba la perfección, la lucha había terminado. Por fin se había vencido a sí mismo. Amaba al Carrefour.

17 comentarios:

a dijo...

Muy bueno, Winston. Ya sabes, esto es como la tele digital: se ve el pixel en la tele, pero no puedes elegir, es apagón. Al menos ya sabes como se sentía el pájaro aquel al que asesinaste sacándolo de su nido.

Ángel dijo...

¿Plastilina?

Necesito una explicación, entiéndelo.

chexpirit dijo...

Genial!!!! Uno de tus mejores posts a mi modo de ver.
"Por fin se había vencido a sí mismo. Amaba al Carrefour." sublime. Y lo de comprar El País te da un toque de: mantengo focos de pensamiento rebelde aunque esté madurando.
Otro punto que me gustaría tratar es la horripilancia del almohadón. Si volvieran los almohades y vieran lo que has hecho con su legado...
Veo que llevas el llavero que alguien te trajo de Londres. Eso es bueno.
Aquí acabo mi telegrama.

Agustín dijo...

Pronto comprobarás por ti mismo la teoría sobre la generación espontánea de pelusas. Otro día te daré el remedio.

¿Es que en todos los pisos de estudiantes se pone un mantel de hule sobre la mesa del salón?

Me parece fatal que subliminalmente hayas colado el fragmento de la deuda de Diana. Está feo, hombre, es feo.

a dijo...

A la vista de cómo dice sentirse el blogger en el último párrafo, me parece totalmente apropiado que lea El País. Sin duda, una publicación que encarna totalmente ese espíritu.

Conch dijo...

Jajajaja!
Bienvenido al mundo marujo.

Yo también NECESITO una explicación de la plastilina.

PORFA.

Paul Spleen dijo...

@Conch y Ángel
Os junto sin revolveros para daros la explicación real de la plastilina. Sé que no lo vais a creer, pero es para modelar penes. Y hasta ahí puedo leer.

@A
Después de leerme El País (versión canaria) de cabo a rabo —vaya—, me doy una ducha de radio —el elemento, claro—, pero también en versión local. La Brújula de Onda Cero tiene versión canaria. Y el 59 segundos de la tele, también.

@Chexpirit
Tendrías que haber visto el otro almohadón azul, con soles y osos. El llavero éste mola porque pesa un quintal, y así siempre sabes si lo llevas o no en el bolsillo.

@Agustín
Como le decíamos a mi tía Mari de pequeños: «¡Que rule el hule!». Uno de los mejores días de mi vida fue cuando vi por primera vez escrita la palabra «hule».

K dijo...

Hombre, después de saber que es para modelar penes, yo, por lo menos, me quedo mucho más tranquilo. Ya creía que te habías comprado moldes de ositos y elefantes para decorarte la habitación con tus propios muñecos... Nada, nada, donde esté un buen ejército de penes de plastilina...
A ver si en vez de marujo te estás volviendo otra cosa. ¡Otra cosa!

Hale, Pol en pol-vo, un abrazo.

Sekhmet dijo...

¿¿ Que la plastilina es para qué?? Dios, y creía que era yo la que hace cosas raras...

Veo que esto de volverse "marujo" te supone un conflicto de indentidad XDD
Por otra parte, entiendo la emoción que sentiste al ver tu nombre en una caja de detergente...la misma que tuve yo al ver que todas las escobillas del váter de la Facultad se llamaban Sara. Toda una revelación.

P.D: Como dijo Luisa, a ver cuando me drogan y vamos a visitar a tu nuevo yo :P

OSCAR dijo...

Bien, lo de la plastilina para modelar penes, vale. Lo del detergente llamado Pol, vale. Lo de amar al Carrefour, pase. Pero lo que no aguanto es que no hables de las facilidades que ofrecen los productos Bosque Verde y su contribución a la limpieza de los hogares españoles. No hay derecho a que hayas hablado tan cruelmente del Mercadona. En fin. Bienvenido al mundo de los marujos adiestrados. Por cierto, bonita lámpara ikeiana.

Anónimo dijo...

que dura es la vida¡¡¡te creias que solo ibas a comprar cervezita,patatas,aceitunas....pues no¡¡¡
creo que las PELUSAS aun no han llegado a tu vida jajaj,te recomiendo que vayas comprando una mopita y espero ver publicado un post en su honor
que vay bien

GADES27

SAMIA dijo...

Bueno, lo del detergente Pol vale, lo de la escobilla también -porque comprendo que la higiene ha de ser lo primero no matter what- pero lo de la plastilina (sé que debes de estar un poco harto de esto, porque veo que ya lo han preguntado, pero es por la necesidad que tengo de preguntar sin más...tedio)

De todos modos, me declaro una fan de lo que escribes, de tus fotos - ¿demasiasdas horas frente al ordenador?- y cómo las etiquetas.

Amigo, sólo puedo decir, TÚ SOLO ESCRIBE, KEEP ON DOING IT FOR US.

José Antonio dijo...

Vaya por delante que yo soy más de Dixán, pero lo de tunearte el detergente "Pol" trucando el nombre con Paint me ha parecido lamentable.

Claramente la relación entre las almohadas y la plastilina te deja en la otra acera ¿no?

Por cierto, la versión canaria de La Brújula debe ser un bajón impresionante ¿no es así?.
Menos mal que la crisis llega a todos lados y que las pelusas no entienden de diferencias horarias… ¡ellas son el futuro!. (Yo pienso meterme a dormir con un saco dentro de la bola de pelusa-iglú que estoy generando debajo de mi cama)

Agustín dijo...

Si no las has descubierto ya, te voy a dar el verdadero secreto del ahorro: las marcas blancas. Me río yo del plan Bush.

Paul Spleen dijo...

@K
La habitación es poco personalizable: ni sitio para un triste póster. Recuerda que los intérpretes pueden hablar y escuchar a la vez, hombre, y ya queda poco cerebro para lo demás.

@Sekhmet
No sabía lo de las escobillas, jaja. ¡Enhorabuena? Pues mira, que te droguen como a M. A. Barracus y asunto arreglado. Por cierto, en inglés era B. A. Baracus, por Bad Attitude. Que te droguen como a Mala Actitud, vamos.

@Óscar
Te informo solemnemnte de que, aquí en África, Mercadona sigue siendo el rey con diferencia. Un mojón para el Spar Express, vamos.

@Gades27
No sé ahora mismo quién eres, aunque por tu nombre intuyo que debes ser de Cuenca. Que sepas que ahora no hay pelusas, pero cuando entré por primera vez en el piso, una me mordió y echó a correr.

@Samia
Hey, kayfa kána ar-Ramadán laki, yá sadíqatí? ¡No sabía que leías el blog! Si tuviera horas libres, ya habría puesto cosas de Grecia y Turquía, o las mil fotos que llevo hechas en Tenerife, pero nanay… Al final tendré que hacer un post que se llame La plastilina. ;o)

@José Antonio
Pelusas no quedan, aquí somos limpísimos. Pero ser limpio también trae problemas. Hoy estábamos viendo dónde poner a secar las sábanas recién sacadas de la lavadora y se nos ha ocurrido poner una en el balcón. Al instante, una vieja del edificio de enfrente (podría haber sido una señora mayor, pero ésta concretamente era una vieja) nos ha gritado: «¡Eh, muyayos! Pero qué os creéis, ¿que esto es un barrio yino? ¡Aquí vivimos gente civilizada! ¡Fuera eso, leye!». Y hacía pausas entre frase y frase. Y se iba indignando más y más. Y daba miedo.

@Agustín
Sólo se me ocurre decirte que vas por buen camino para ganar la apuesta de marras, amigo. Un consejo: deberías visionar atentamente Lo que el viento se llevó, en versión extendida. Urge. ¿Cuándo empiezas con el nivel 5?

Agustín dijo...

Te refieres a la frase de Rhett: “Frankly, my dear, I don't give a damn”... Ah, o quizá a la de Scarlett: “I’ll never go hungry again!” ;o)

Veruca Salt dijo...

Me alegro de ver que mi blog te inspira más de lo esperado.

(Y de que te vaya bien, ;-)

Saludos